Los sindicatos mayoritarios Comisiones Obreras (CC.OO.) y Unión General de Trabajadores (UGT) han encabezado la manifestación de Zaragoza con motivo del 1º de mayo con el lema “es el momento de la igualdad, el salario digno y la inversión productiva”.

Por primera vez han estado presentes movimientos sindicales de diferentes cuerpos de seguridad como Asociación Unificada de Guardia Civil (AUGC), Unión Federal de la Policía (UFP) y la Confederación Española de Policía (CEP).
La manifestación comenzó a mediodía en la Plaza San Miguel, atravesó el Coso e Independencia para finalizar en la Plaza Aragón. Sin embargo los sindicatos anarquistas, Comisión General del Trabajo (CGT) y Comisión Nacional de Trabajadores (CNT) tomaron una ruta alternativa desviándose para terminar en la Plaza Santo Domingo.
En la Plaza Aragón los secretarios de UGT y CC.OO, Julián Loriz y Julián Buey respectivamente, leyeron sus manifiestos en pro de la mejora en las condiciones laborales en Aragón. Ambos coincidieron en que la patronal y el Gobierno de Aragón deben aunar sus esfuerzos para mejorar la situación de los colectivos más vulnerables: mujeres, jóvenes e inmigrantes.

También se mostraron implacables en torno a las posibles medidas del gobierno central para hacer frente a la recesión económica. El secretario general de UGT Aragón, Julián Loriz, señaló que España ha conseguido en los últimos años un alto superávit y que no es necesaria una política de redución de salarios para combatir dicha crisis. “Aumentar el salario mínimo a 1.000 euros no es una meta, sino una necesidad”, apuntilló Loriz.
Por su parte, el secretario general de CC.OO. Aragón tuvo unas emotivas palabras de recuerdo para los 55 trabajadores que perdieron la vida en una fábrica textil en Marruecos.
Pasado, presente y futuro
Independencia también rebosaba juventud. Gran parte de los padres asistentes no dejó pasar la oportunidad de asistir con sus hijos que llenaron de colorido las céntricas calles de la capital aragonesa y que, seguramente, se convertirá en la futuro del sindicalismo obrero con el objeto de mantener el espíritu de lucha que comenzó en las calles de EE.UU. y que, desgraciadamente, culminó en la masacre de la plaza Haymarket.

